Desde que leí esa frase supe que debía escribir algo al respecto, sobre todo porque entre más la leo más imposible me parece ese concepto. No sé quien la haya buscado en google y llegó al blog. ¿Qué buscaba esta persona? ¿Qué cruzaba por su cabeza cuando metió esas palabras y presionó enter? Por la redacción es muy probable que anduviera buscando algo que no existe.
El enamoramiento es instintivo, lo gobiernan factores biológicos/emocionales que por su naturaleza no son parte de nuestro “raciocinio”. La inteligencia por su parte es completamente racional y sirve en gran medida para tomar decisiones no-impulsivas. ¿Cómo conciliar dos puntos tan opuestos? No lo sé.

Hay por ahí una inteligencia llamada “inteligencia intrapersonal” que forma parte de las “siete inteligencias” . Un concepto un poco más antiguo y que varios conocen es la llamada “inteligencia emocional” . Ambas se refieren a la habilidad de manejar nuestras emociones, sin embargo NINGUNO habla sobre cómo lograr que alguna emoción/sentimiento salga a voluntad.
Usualmente nos enamoramos de gente que tenemos a nuestro alrededor, ya sea de manera incidental (que nos vean en el camión) o de manera continua (compañeros de clase o de trabajo). En su amplia mayoría es de gente que tratamos durante un buen tiempo y con la cual tenemos contacto (el 80% de los matrimonios se conocieron en el trabajo o en la escuela).
Dado lo anterior lo que sí podemos controlar (o al menos tratar) es el círculo social en el cual nos movemos. Esto aumentará las posibilidades de encontrar gente afín a nosotros y que por consecuencia, la relación, pueda tener más probabilidades de éxito. A esto se le puede llamar “escoger pareja basado en la inteligencia”, ya que estaríamos empleando una técnica “inteligente” para filtrar las personas con las que convivimos. Entre más gente seleccionemos (con este criterio) más probabilidades de encontrar a “la persona correcta” entre el cúmulo de personas que conocemos.
Y es que hay que darnos cuenta que TODOS aplicamos filtros (consciente o inconscientemente). El más usual e inmediato es el de la belleza exterior, pero luego vienen otra serie de filtros que van depurando a la gente que permitimos se nos acerque. Sin embargo más restricciones son necesarias si no queremos dejar completamente al azar a las personas que nos pueden despertar sentimientos. Si lo dejamos al azar, los sentimientos toman el control de nosotros (y no nosotros de los sentimientos) y pasa todo lo que sabemos que pasa. Definitivamente es cierta aquella frase de “no eliges de quien te enamoras”, pero lo que nadie dijo es que sí puedes elegir quienes entran en ese “quien” de la frase.
Algo hay que decir, y es que aplicando filtros también cortamos a potenciales personas que podrían no entrar en el filtro pero que podrían ofrecernos cosas que no pensamos. El caso es no cerrarse, puede que esos accidentes de conocer a alguien que es “lo contrario a nosotros” y que esa sea la persona especial sucedan. Por lo mismo, siempre dar oportunidad (en el rol pasivo) y estar abiertos a conocer.
No, uno no se puede enamorar basado en la inteligencia, y esta sería mi propuesta para tratar de guiar de quien nos podemos enamorar.

Comentarios
estoy de acuerdo con no cerrarse, pero creo que los introvertidos y cerrados no tenems mucho que hacer
jejej btw ya tiene rato no hablo contigo miss yaaa jajajaa
miss ya too (=
Yo creo que a eso se le llama “instinto de supervivencia” Jajaja, no sé sí sea del todo correcto pero mira: yo tenía un amigo que me gustaba demasiado a pesar de no ser de lo mejor parecido y no tener los millones en la cuenta. De hecho, el chavo trabaja en una fábrica haciendo cuadernos. Se va a leer terrible lo que voy a decir porque quise salir con él, quise tener una relación con él, sin embargo, algo dentro de mi me decía que no quería una relación permanente, no por discriminación, no, para nada.
Simplemente creo que uno escoge lo mejor, o trata de hacerlo. Probablemente no me case (o “junte”) con alguien millonario o con miles de diplomados o maestrías, pero sí sabes más o menos qué tipo de vida quieres llevar aunque no te mantengan. Sabes (aunque suene cruel) que quieres -y necesitas- cierto nivel para satisfacer tus deseos. Porque también por eso estudiaste y te quemaste las pestañas y por eso ahora trabajas como burro.
Y vuelvo a repetir, no se trata de discriminación o hacer menos a alguien, este tipo me sigue gustando y es inteligentísimo (lo cual lo hace bastante apetecible para mi). Pero sí, a veces de manera inconsciente te das cuenta de que lo que quieres es más de lo que a veces te ofrecen. ¿Estaré muy mal?
Yo no leí nada que sonara “mal”. Tal vez esto me dé para una entrada… las compatibilidades son necesarias y como dices, hay diferencia entre lo que queires y lo que necesitas, si sabes hacer esa distinción (que creo sí) entonces no estás muy mal, estás muy bien… ¿No te jode? (cómo dicen los españoletes).
Jajajaja, sí, la verdad es que no me jode, me super chi… bueno, ya sabes. Es como un botoncito interno de aviso de que por ahí no va la cosa. Es muy difícil diferenciar y escoger entre lo que nada más quieres o realmente necesitas. Alguien por ahí una vez me dijo “lo que quiero y necesito es lo mismo. Es indivisible”. Qué bueno por él que sea así y qué bueno que toda ella reuna esas caractéristicas y cumpla con sus ‘estándares de calidad’. Pero, o está bastante idiotizado por ella o es una maravilla la chica. No todos cumplimos con los requerimientos ni obtenemos lo que deseamos (que no lo que necesitamos). Es complicado, ¿no?